Calle del Conde Altea 18, Valencia
Precio medio: según menú escogido
Cierra los lunes
4,6
★★★★★
1.013 reseñas
Luis y Marta Aisa Gomez
★★★★★
Hace 7 meses
Un restaurante de estrella, pero de verdad.
Desde el principio el trato es súper cercano y amable, tanto en sala como con chef. Mención especial al somm Ivan que nos ayudó con mucha paciencia y amabilidad a elegir un vino.
Tomamos el menú del día, y sinceramente salimos empachados. Los platos principales deliciosos sobre todo el arroz y el pescado, ambos cocinados perfectamente. Lo mejor son las raciones, son generosas y permiten comer muchos bocados deliciosos.
Tienen detalles muy cuidados como una lista de recomendaciones de restaurantes de todo el staff.
Sin duda antes de repetir en otros restaurantes de esta categoría, volvería a RiFF
Reseña publicada en Google
Eric Muñoz Sales
★★★
Hace 3 meses
⭐️ EXPERIENCIA BUENA, pero MEJORABLE
🪑 AMBIENTE
• Restaurante muy acogedor y agradable para estar tranquilo comiendo.
• La decoración está muy cuidada y da sensación de comodidad sin resultar excesiva.
* El ambiente en general se siente relajado y correcto para una comida larga y acogedora.
👨🍳 SERVICIO
• El personal fue muy atento y amable durante toda la experiencia.
• Los platos estaban muy bien presentados y se notaba trabajo detrás de cada elaboración.
• Se agradece especialmente que tuviesen en cuenta una alergia alimentaria y ofreciesen una alternativa elaborada de verdad, no un simple sustituto improvisado.
🍽️ COMIDA
• El pescado fue de lo mejor de toda la comida: muy buen producto, muy bien cocinado y con gran presentación.
• La carne también destacó mucho. Ración pequeña, pero de mucha calidad y con un punto perfecto.
• El arroz meloso que sirvieron como alternativa por el tema de la alergia estaba incluso mejor que el plato original según comentamos entre los dos. Muy buen caldo y sabor muy conseguido.
• El tartar de gambas con flor de calabacín también fue uno de los platos más destacables.
• El primer pan estaba espectacular: muy jugoso, a base de aceite, crujiente por fuera y muy reconfortante de comer.
• El problema vino con el resto de los platos, que son la mayoría, casualmente todos los de verduras. No estaban mal elaborados, pero prácticamente todos tenían un sabor muy suave y poco memorable.
• Había elaboraciones con espárragos, puerro, apio y otras verduras que simplemente no terminaban de transmitir nada a nivel de sabor.
• No es un problema de que no nos gusten las verduras, porque ambos disfrutamos mucho este tipo de cocina, pero aquí se hacían repetitivos y monótonos, en parte también por la falta de sabor.
• Muchos platos se hacían difíciles de terminar porque daban sensación de falta de intensidad de sabor.
• Los postres estaban correctos y buenos, aunque tampoco sorprendían especialmente. A excepción del que llevaba leche de oveja y polen, muy rico.
🥖 PAN
• Sirvieron bastante cantidad de pan durante la comida.
• Uno de ellos estaba realmente muy bueno.
• El otro, con semillas de girasol, además de no tener en cuenta la alergia, por lo que me dijo mi acompañante, le pareció bastante seco y sin demasiado sabor.
💶 PRECIO
• No es un restaurante barato, aunque tampoco entra en el rango de los extremadamente caros.
• Se mueve en una gama media-alta, pero dentro de este tipo de restaurantes el precio resulta relativamente razonable.
• Las raciones son medianas tirando a pequeñas, aunque al final la cantidad de platos hace que acabes comiendo bastante.
🚻 DETALLES
• Muy curioso y positivo el detalle del baño: tenían toallas de tela individuales para secarse las manos, de un solo uso, algo que no habíamos visto antes y que daba sensación de bastante cuidado.
📌 CONCLUSIÓN
Nos fuimos con una sensación muy agridulce: algunos platos nos parecieron excelentes, pero la mayoría nos dejaron bastante indiferentes por la falta de sabor. No es un mal restaurante ni una mala experiencia, pero personalmente no volveríamos.
Bernd Knoller comanda este templo de la buena mesa en Valencia. Con una estrella Michelín que renueva año tras año gracias a una cocina con sello personal, el Riff se ha convertido en uno de los destinos turístico-gastronómicos más importantes de la Comunidad Valenciana. La base de su oferta gastronómica la componen los productos de temporada que proporcionan nuestra huerta y el Mar mediterráneo. Es una cocina honesta con el medio ambiente y los platos llegan al comensal con un esplendoroso colorido y armonía de todos sus elementos que a pesar de formar parte de un “todo” tienen por sí solos protagonismo propio. Su carta la componen varios menús a distintos precios que van desde los 68 euros hasta los 128